Mitocondrias el arma oculta para perder peso

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Mitocondrias el arma oculta para perder peso

Cuando hacés ejercicio se producen diferentes adaptaciones orientadas a mantener la ejecución de las actividades, entre las que se encuentra la utilización de los diferentes combustibles energéticos y que está condicionada por tus características individuales previas como tu condición patológica, edad, nutrición, estado de entrenamiento y las características del ejercicio realizado, siendo las más relevantes el volumen, intensidad y duración del ejercicio.

Cuando hacés ejercicio intenso el glucógeno muscular es el principal combustible que vas a utilizar durante las primeras etapas del mismo, de mantenerse en el tiempo la contribución de la glucosa circulante (proveniente del hígado) y de los ácidos grasos se torna más importante, ya que el glucógeno muscular se reduce gradualmente.

Cuando hacés ejercicio moderado el combustible utilizado será preponderantemente los ácidos grasos los cuales incrementarán en 10 veces su tasa de oxidación. Este aumento se debe a la comparación entre el gasto de energía durante la realización del ejercicio, por sobre la energía gastada en estado de reposo.

En un músculo entrenado donde sus mitocondrias (células encargadas de oxidar los combustibles para generar energía) funcionan bien, su capacidad oxidativa estará en óptimas condiciones y el proceso mencionado en el párrafo anterior se cumplirá sin inconvenientes. Además la realización de un programa de entrenamiento físico aumenta la oxidación de ácidos grasos durante el estado de reposo con la finalidad de reestablecer el glucógeno muscular que fue utilizado y gastado y restaurar los valores normales de glucemia.

Pero en el caso de los obesos con resistencia a la insulina (o con una definida diabetes tipo 2) el metabolismo de las grasas durante el ejercicio es cuantitativamente diferente en relación a los sujetos sanos.

Por lo tanto será necesario hacer un tipo de ejercicio físico que tenga como objetivo incrementar la capacidad oxidativa de las mitocondrias y de esta forma poder mejorar el metabolismo energético, optimizando en mayor medida el control metabólico general y muscular.

¿Cómo entrenás las mitocondrias?

Este tipo de entrenamiento mitocondrial lo podés hacer de dos maneras:

1.- Ejercicios aeróbicos de media y larga duración, continuos y diariamente (por ejemplo: caminata no menor a los 4,6 y 6,5 km/h durante un lapso de entre 30 a 40 minutos)

2.-Ejercicios aeróbico-anaeróbicos mixtos de resistencia muscular localizada con sobrecarga para cada uno de los grupos musculares más importantes y con un descanso de 48 hs entre entrenamientos (por ejemplo 3 series de 1 minuto de duración al límite del esfuerzo con 2 minutos de pausa entre cada una de ellas y sin que el ejercicio tenga que frenar por un agotamiento cardíaco sino muscular localizado).

Es recomendable que si estás dentro de esta población de riesgo comiences un programa de ejercicios metabólicos adecuadamente dosificados si querés mejorar tu calidad de vida, disminuir tu tasa de mortalidad y el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares.

Espero  que el artículo te haya sido útil y ya sabés que ante cualquier duda en Bs As Personal Trainer estamos para ayudarte.

Prof. Nicolás Vigario

Nicolas Vigario

Personal Trainer
Profesor Nacional de Educación Física
Entrenador Nacional de Musculación y Levantamiento Olímpico de Pesas
Especialista en Reacondicionamiento Físico y Metabólico